La Ex Arrocera: Calle14-A, Fraccionamiento Prado, San Francisco de Campeche México.
Espacio de encuentros culturales y enseñanza artística en el país.
Cuando hablamos del grabado dentro de la historia del arte, no podemos olvidar a dos grandes artistas Mexicanos que llevaron esta disciplina a grandes éxitos en cuestiones visuales y técnico. Gabriel Vicente Gahona (Picheta). Nació en Mérida, Yuc., el 5 de abril de 1828. Caricaturista, pintor, dibujante y grabador. Estudió en Europa en 1846-47. A su retorno a Mérida fundó el semanario Don Bullebulle, donde comenzó a elaborar el personaje que le arrebataría su propio nombre: Picheta. Ha sido considerado como el primer grabador Fundador de La Burla. Enseñó dibujo y grabado, además realizó una litografía. Fue el primer caricaturista que firmó con seudónimo. Murió el 1º de marzo de 1899.
José Guadalupe Posada nació en Aguascalientes en 1852. Pintor y caricaturista mexicano, famoso por sus litografías de escenas de muerte y estampas populares y caricaturas sociales, inspiradas en el folclore. Figura destacada del panorama artístico mexicano, José Guadalupe Posada desempeñó en él tan notoria influencia que su papel podría equipararse a la trayectoria del famoso douanier francés, Henri Rousseau, y a su impacto en la evolución del arte europeo de principios del siglo XX; en efecto, la revelación de la obra de Posada confirma su gran predicamento estético y da fe de su empeño en realizar un arte propiamente mexicano.
José Guadalupe Posada nació en Aguascalientes en 1852. Pintor y caricaturista mexicano, famoso por sus litografías de escenas de muerte y estampas populares y caricaturas sociales, inspiradas en el folclore. Figura destacada del panorama artístico mexicano, José Guadalupe Posada desempeñó en él tan notoria influencia que su papel podría equipararse a la trayectoria del famoso douanier francés, Henri Rousseau, y a su impacto en la evolución del arte europeo de principios del siglo XX; en efecto, la revelación de la obra de Posada confirma su gran predicamento estético y da fe de su empeño en realizar un arte propiamente mexicano.
Poseía un talento natural para el grabado, y no sin haberse visto obligado a superar una empecinada oposición familiar, su padre le permitió ingresar, a los dieciséis años, en el taller profesional de Trinidad Pedroso, reputado maestro de quien aprendió los principios, métodos y secretos del arte litográfico. En estos primeros años de aprendizaje, el joven Posada manifestó una facilidad innata para la caricatura, de tal modo que su mentor logró introducirle en el mundo del periodismo y de la prensa gráfica como dibujante; y logró publicar sus primeras viñetas en el periódico El jicote (1871), cuando el artista acababa de cumplir los diecinueve años.
Influido por su familia, que seguía mirando con malos ojos su actividad un tanto bohemia y estaba empeñada en conseguirle una ocupación más segura, José Guadalupe ganó una plaza de maestro de litografía en la Escuela Preparatoria de León. A esta ciudad del estado de Guanajuato se había trasladado, en compañía de su maestro, en 1871. Fue profesor durante cinco años, aunque compartió la actividad didáctica con lo que le gustaba en realidad: la litografía comercial -textos de anuncios y carteles- y la estampación de imágenes religiosas.